Iran
Si decides hacer un viaje a Irán, podrás conocer algunos de los puntos importantes por los que pasaba la Ruta de la Seda, como Bam, Tabriz y Teherán, la capital del país.
Desde la Antigüedad hasta 1935, la
República Islámica de Irán recibía el nombre de
Persia. Recién en 1979, el sistema de gobierno monárquico hereditario que regía al país, fue reemplazado por una república teocrática. Actualmente, en
Irán hay un líder supremo religioso, que toma la mayoría de las decisiones políticas, y un presidente, que garantiza el cumplimiento de la Constitución.
Con una población de 70 millones de habitantes, los persas constituyen la etnia principal en Irán, seguida por los kurdos, los turcos azeríes, los árabes y los baluches. La lengua oficial es el persa, aunque en las escuelas se enseña el árabe para practicar la lectura del Corán. Si bien hay varias minorías religiosas, la mayoría de los habitantes profesan la religión avalada por el gobierno: musulmana chiita.
Su ubicación privilegiada en la
Ruta de la Seda -punto intermedio entre Oriente y Occidente- le permitió a Irán desarrollar una industria textil de peso, que aún hoy es posible apreciar en sus alfombras. Además, en varias ciudades del país se puede revivir la historia de aquella mítica ruta comercial.
En el sudeste de Irán, a 200 km. de la
provincia de Kerman, se encuentra la ciudad de Bam, un antiguo centro de comercio de la
Ruta de la Seda. Célebre por su industria textil,
Bam fue un punto de intercambio de mercancías entre Persia y China hacia el siglo X. Dentro de
Bam, todavía sobrevive una
fortaleza de adobe (Arg-é Bam), construida hace 2 mil años, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pese a que hubo un terremoto en 2003, aún hoy se puede visitar parte de la fortaleza y apreciar sus vistas panorámicas.
Otra ciudad comercial de peso en la
historia de la Ruta de la Seda es
Tabriz. Situada al noroeste de
Irán,
Tabriz cuenta con un enorme bazar cubierto, donde puedes ver cómo se elaboran alfombras hechas con seda. De visita por estas tierras hace siete siglos,
Marco Polo definió a la ciudad como “la más hermosa de todas” en
Irán, y destacó que “allí se fabrican muchos tejidos de oro y seda, muy bellos y de gran valor”.
Ubicada en el norte de Irán, al pie de los
Montes Alborz, se halla
Teherán, la capital del país. Aunque no era una ciudad relevante en el tránsito de la
Ruta de la Seda, actualmente
Teherán es el eje político y económico de Irán, y el centro del comercio de alfombras. Un viaje en metro desde
Teherán te puede llevar a Rei (también conocida como Raghae), que fue un centro comercial importante en la
Ruta de la Seda. Como vestigios de aquellos tiempos, se puede visitar el Bazar de Rei, donde antaño se intercambiaban productos y que aún hoy funciona para el público.
Un
viaje a Irán no sólo te permitirá entrar en contacto con los antiguos tesoros de la
Ruta de la Seda, también descubrirás paisajes increíbles y la calidez de sus habitantes.
Ficha
Nombre: República Islámica de Irán
Capital: Teherán
Superficie 1.648.000 km2 Límites: Pakistán y Afganistán (este);
Turkmenistán (noreste), Mar Caspio (norte) y Azerbaiyán y Armenia (noroeste);
Turquía e
Iraq (oeste); Golfo Pérsico y Golfo de Omán (sur).
Población 71.208.000 de habitantes
Nacionalidades y etnias: 61% persas, 24% azeríes, 9% kurdos, 3% árabes, 2% baluches, 2% turkmenos, y en menor medida, armenios, judíos étnicos y asirios.
Idiomas: farsi o persa (lengua oficial), dialectos del turqués, kurdo, luri, balochés, árabe, turco y otros. Religión: 89 % musulmana chiita, 9% musulmana sunni, y el resto, zoroastriana, judía, cristiana y bahái.
Régimen político: república teocrática
Líder supremo: Alí Jamenei
Presidente: Mahmud Ahmadineyad
Moneda: Rial Iraní
Principales ciudades: Kerman, Isafahan, Tabriz.
Industrias: refinación de petróleo, productos petroquímicos, telas y tejidos, cemento, materiales de construcción, metalurgia, armamentos, nueces, productos lácteos, caviar.
Normas de comportamiento:
-Si eres mujer y vas de viaje a Irán, deberás cubrir tu cabeza con un pañuelo.
-Pide permiso para tomar fotografías en negocios públicos, ya que no siempre son bienvenidas las capturas de imágenes.