Arqueología en Ruta de la Seda
La Ruta de la Seda es una fuente inagotable de tesoros arqueológicos. Desde el siglo XIX hasta hoy, las expediciones europeas a los países de Asia han servido para descubrir objetos y lugares remotos, que bien valen un viaje a China y Uzbekistán.
En 1900, en la ciudad china de
Dunhuang, se encontraron 500 grutas excavadas, entre el siglo IV y el XIV, pertenecientes a monjes budistas. Llamadas las
Grutas de Mogao, o
Cuevas de los mil Budas, se hallaron en ellas manuscritos, pinturas y documentos escritos sobre papel y seda. El libro más antiguo del mundo (868 d.C) estaba allí. Actualmente, muchos de esos tesoros están en museos de los países expedicionarios (Inglaterra, Francia, Rusia, Alemania), pero se pueden visitar estas cuevas, que son la historia viva de la
Ruta de la Seda, para ver sus murales y
esculturas. El
Buda sentado, de 35 metros de altura, es imperdible.
Si estás de
viaje por China, también puedes conocer la ciudad de Xian, donde se encuentra el
Mausoleo del Primer Emperador Qin. Allí se hallan 7000 mil guerreros y caballos de terracota, que el Emperador Quin Shi Huang había hecho enterrar en el siglo II a.C. En 1974, unos campesinos de la zona dieron por casualidad con algunas de las estatuas; los arqueólogos chinos hicieron el resto. En 1987, los guerreros de terracota fueron declarados Patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
Al noroeste de
China, en la ciudad de
Loulan, un grupo de arqueólogos suecos encontró momias milenarias. Punto estratégico en la
Ruta de la Seda, Loulan es hoy visitada por estos hallazgos. Algo similar pasa con la
Isla de Mailing, donde en 1987 fue descubierto un barco del año 1200, hundido mientras transitaba la Ruta de la Seda marítima. Dentro de la embarcación, había 4000 piezas de porcelana y 6000 monedas de cobre. Bautizado
Nan Hai 1 (Mar del Sur 1), el barco se exhibe en un museo con forma de olas, situado en la isla.
Samarcanda, la segunda ciudad más importante de
Uzbekistán, es rica en
tesoros arqueológicos. Ubicada entre Europa y Asia en el mapa de la
Ruta de la Seda, bien vale una visita para conocer el
Mausoleo Gur-e Amir, las
ruinas de Afrasiab y el Observatorio Ulugh Beg, entre otros
monumentos antiguos. En 2001, la UNESCO reconoció a Samarcanda como parte del Patrimonio histórico de la humanidad. Otra ciudad de Uzbekistán para hacer turismo arqueológico es Bukhara, antigua capital del Imperio Persa, donde se puede visitar la
Ciudadela Ark, un monumento del siglo VII, y el
Mausoleo de los Samánidas.
Si quieres
viajar a los orígenes de la civilización, elige un país en el mapa de la
Ruta de la Seda y disfruta la experiencia.