Cómo se produce la seda
Si estás por emprender un viaje a China, Turkmenistán, Uzbekistán, Irán, Irak o Turquía, para visitar algún tramo de la Ruta de la Seda, conoce la historia de cómo se produce la seda.
Dieciocho siglos abarca el esplendor de la
Ruta de la Seda, desde el II a.C. hasta el XVI de esta era. Imperios de Asia y Europa entraron en contacto gracias a un gusano, el bombyx mori,
productor de la seda. Pero durante mucho tiempo, esa información fue un secreto que perteneció a los chinos, y revelarlo se castigaba con la pena de muerte porque se ponía en riesgo el
monopolio de la seda.
La seda, entonces, es producida por el bombyx mori, que se convierte en mariposa. Nacido de un huevo, este gusano hilador se alimenta sólo de hojas de morera. A los 35 días de vida, mide 9 cm. y se transforma en una crisálida. Ahí se lo coloca en un armazón con paja adentro, para que haga su capullo. La seda líquida, generada por dos glándulas, empieza a salir a través de un orificio en la cabeza del gusano. Tres días más tarde, el capullo queda cubierto por 1 km. de seda en bruto.
El siguiente paso consiste en clasificar los capullos por su calidad. Para ello, las orugas son sacrificadas en agua hirviendo, o se las deja vivas para que se reproduzcan. Después, los capullos se cepillan para encontrar los filamentos, se forma un hilo con varios y se los ovilla en una rueda. Los hilos individuales se unen hasta dar con el grosor requerido y pasan a un proceso de estirado. Así es
cómo se produce la seda pura. La
seda cargada es aquella a la que se le añaden otros componentes, como estaño y hierro, para que el material tenga más peso y mejor caída en sus pliegues.
El secreto de la
sericultura (elaboración de
hilos de seda) salió de
China recién en el siglo II a.C., hacia la actual Corea. En el año 550 d.C., cuando la
Ruta de la Seda ya unía varios puntos de Asia, la seda fue conocida en Roma. Considerada un producto de lujo, el esplendor de su comercio duró hasta el siglo XVI para dejar lugar al mito. En la actualidad, los principales países productores de seda son
China,
India,
Japón, Italia (sobre todo, la provincia de Como).
Rica en
historia, la
Ruta de la Seda aguarda tu visita. Elige uno o más destinos y haz tu
viaje para descubrir este tesoro de la humanidad.